…Pero No Soy Fotógrafo

The 9.99 Gallery se complace en presentar la exposición colectiva que se titula: …pero no soy fotógrafo y que abrirá en el marco del Festival GuatePhoto 2015. En ella participan los artistas Alejandro Almanza Pereda, Dario Escobar, Alexandra Grant, Patrick Hamilton, Sandra Monterroso, Gabriel Orozco, Sebastián Preece, Richard Prince, Isabel Ruiz e Inés Verdugo.

 

En La Cámara Lúcida, el último libro de Roland Barthes (1980), explica que lo crucial de la fotografía se enfoca en el momento mecánico. El momento en que el cerebro decide, y el dedo hace clic es en el que se hace presente “la obstinación del referente en estar ahí, siempre ahí”. En la actualidad, ese momento continúa siendo el más crucial, es el que marca la diferencia entre los puntos de vista. La fotografía, como técnica, ha pasado aceleradamente de la cámara oscura a la digitalización. Cuando comenzó, en el siglo XIX, era un artilugio. Los conocimientos en física que se debían tener para la entrada de la luz, y los conocimientos en química para revelar las imágenes se han ido desvaneciendo. Los avances tecnológicos han permitido que muchas personas traigamos ahora una cámara en los bolsillos.

 

El interés de la fotografía es la captura de un momento que tiene lugar sólo una vez, ya sea en diferentes clasificaciones prestadas de la pintura académica: bodegones, paisajes, personajes y momentos históricos. La manera en la que nos acercamos, y las historias que nos cuentan estas imágenes ya no son de un momento preciso, sino son la conjunción de varios momentos: el de hacer clic, el del revelado, el de la manipulación, y, finalmente el de singularizar ese instante y hacer presente su invisibilidad.

 

La exposición se compone de 27 piezas cuya presentación parte de un aspecto fotográfico y desafía su definición más ortodoxa al regresar a una clasificación académica. Montadas al estilo “gabinete de curiosidades”, en ella vemos un pequeño compendio que va del paisaje a las fotografías de los momentos históricos en diferentes formatos y presentaciones, resaltando su rareza o su singular imperfección como una fotografía “impura”.

La muestra comienza con el titubeo y la manipulación de los paisajes campiranos Paisajes perforados I y II (2009) de Patrick Hamilton (Chile, 1974), cuyos coqueteos irán penetrando en sus reconocidas tomas y manejos de los materiales de construcción de edificios en la serie Proyecto de arquitecturas revestidas para la Ciudad de Santiago (2008) o Carteles (2008), y regresa a los paisajes, pero no solamente para manipularlos, sino para convertirlos en objetos tridimensionales con base en  repeticiones y reflejos, como en el caso de su pieza más reciente Escape del paraíso (2014) y Espátula #1 (2015).

En juego con las repeticiones, se presenta la obra The less things change, the less stay the same (2013) de Alejandro Almanza Pereda (México, 1977) ganadora de una mención honorífica en la  XVI Bienal de Fotografía del 2014 en el Centro de la Imagen de México D.F. En ella vemos una serie de instantes en un ejercicio de transformación constructiva de materiales que tienen un dejo de nostalgia, la que se reactivará con Geometría imperfecta (2012) de Darío Escobar (Guatemala, 1971), pero cuyos instantes son aún más efímeros por ser la luz el principal eje de composición y de atracción, o en el caso de Sin título (2002) que es el recuerdo de manchas de aceite.

 

A primera vista, la fotografía de Gabriel Orozco (México, 1962) podría ser un ready-made de un balón en medio de la naturaleza. La realidad es que la manipulación del objeto dentro de su contexto lo lleva a un posicionamiento, que es una de las características más evidentes de un retrato. Aunque por lo regular nos referimos a los retratos como imágenes de personas, la realidad es que los objetos de las personas también nos hablan de características de ellas mismas, nos muestran al “sujeto mirante” y expectante, como en el caso de la serie Equilibrio de Patrick Hamilton, y vuelve a la naturaleza en Volumen XIV (2008) de Sebastián Preece (Chile, 1972).

 

La figura humana se retoma en los gestos de la serie Shadows de Alexandra Grant (Estados Unidos, 1973), en una colaboración con el actor y escritor Keanu Reeves, en la cual la manipulación técnica hace un juego de colores, sombras y movimiento. Esta, por otro lado, se esconde en la pieza de Richard Prince (Estados Unidos, 1949) donde la manipulación va a la referencia de un objeto físico: la novela de Bill Powers What we lose in flowers (2012). El desnudo femenino, a la usanza de una pin-up detrás de una franja que recuerda a los títulos de los DVD, da nuevo significado a la idea de técnica mixta. La figura humana también es protagonista de los registros de los performance de Sandra Monterroso (Guatemala, 1974) Tu Ashé Yemayá (2015) obra presentada en La Duodécima Bienal de La Habana, y en las cajas de luz de Isabel Ruiz (Guatemala, 1945) en su obra Río Negro, en donde la fotografía está en el límite del gesto. Finalmente la exposición cierra con la mirada que mira otra mirada, de Inés Verdugo (Guatemala, 1983) con su obra Continuidad (2015).

 

Como en el principio de la fotografía se pronosticó el fin de la pintura, ahora la toma fotográfica se ha vuelto una práctica tan generalizada en la que “todos somos fotógrafos”, aunque sigue siendo una especialización donde los problemas de la luz, el enfoque y las perspectivas constituyen retos infinitos que superar.