Órbitas imperfectas

Darío Escobar / Órbitas imperfectas

 

del 17 de agosto al 30 de septiembre de 2017

 

The 9.99 Gallery se complace en presentar Darío Escobar / Órbitas imperfectas; muestra que reúne obras de trazos circulares y elípticos que hacen referencia a las trayectorias dibujadas por los planetas alrededor del sol. Al reflexionar sobre las órbitas, Escobar alude a una ruptura de esta elipsis, la cual da paso a formas más dinámicas y complejas en el espacio.

 

El principio de la Ley de la Gravitación Universal habla de la atracción que existe entre las masas de los cuerpos. De la misma manera, el artista nos propone una interacción entre objetos que giran alrededor de una masa superior y compleja, cada día más presente en nuestras vidas: el consumo, si tomamos éste como una metáfora de lo que somos a través de lo que compramos, lo que consumimos y lo que desechamos. La trayectoria imperfecta u órbita del proceso inicia cuando el artista adquiere uno o varios objetos en tiendas comerciales, los lleva a su estudio y elabora, a partir de ellos, una escultura, un dibujo o una instalación. Este acto traza un trayecto, no solamente físico del objeto como tal, sino también un desplazamiento conceptual, porque de esa manera, los objetos pasan de ser una simple mercancía, a convertirse en objetos artísticos. Podemos pensar entonces en un verdadero valor de cambio, donde el valor simbólico se encuentra en un sistema de intercambio de signos y significaciones, donde productos de consumo masivo se transforman en signos y éstos, a su vez, adquieren un sentido más complejo lejos de su utilidad o equivalencia objetiva.

 

Los objetos siempre han sido parte del repertorio del artista. Escobar se ha dedicado a trabajar con objetos comprados de manera específica o al azar. No se interesa en el objeto usado, ni en la memoria que en su trayectoria cotidiana éste pueda haber acumulado. En realidad, es el artista mismo quien desea escribir una historia nueva en el objeto a partir de su adquisición y transformación. Quizá, de este punto parte su interés, en esta ocasión, para investigar más sobre el comportamiento de los objetos, sobre lo que sucede en el proceso previo a la obra final, lo que queda lejos de la vista del espectador: transacciones que revelan la ruta entre la tienda, el taller del artista, y la exhibición pública.

 

Es importante señalar que el artista plantea esta exposición como una exhibición de dibujo, pues las obras que la conforman se comportan básicamente como curvas que se dibujan en un espacio: tres esculturas en madera y aros de básquetbol; trece obras en caoba, madera utilizada en la elaboración de guitarras, con diseños curvilíneos trabajados en distintos colores (rosetas para guitarras de cajón); seis obras de tinta y grafito sobre papel de arroz; y una escultura, de llantas de bicicleta, suspendida del techo. Circularidades todas que proyectan, además, a nivel semiótico y simbólico, el concepto de la órbita, cuya trayectoria marcará el valor de estas piezas, más allá de los objetos.

 

Darío Escobar / Órbitas imperfectas revela el interés del artista en las formas dinámicas y espaciales, y vuelve evidente la atracción que tienen los objetos entre sí y sus operaciones antropológicas y estéticas; pero, más aún, nos muestra otra manera de ver todos estos trayectos a través de un principio universal.