Traslape

The 9.99 gallery llega a su tercer aniversario y, para conmemorarlo, tiene el honor de presentar la exposición colectiva titulada Traslape / Overlap.

Tres diálogos establecidos con diferentes técnicas, relacionados con la de idea del traslape y superposición de elementos, tiempos, generaciones y acciones.

 

El primer diálogo es una comunicación en relación con el paisaje, principalmente urbano en conjunción con los materiales utilizados.

Alejandro Almanza Pereda presenta “Horror Vacui (Escena invernal No.1)” (2014). A partir de un paisaje nevado, Almanza construyó una estructura de cemento que se extiende afuera del marco de la pieza para abarcar toda la pared en forma de dripping con cemento que, en un inicio, parecería accidental, a la usanza del action paiting, pero cobra una nueva connotación, tanto por el material, como por el espacio en el que se extiende más allá de la pintura.

Este diálogo se cierra con la obra de Tepeu Choc, “Registro No.1” (2016) elaborada con el plástico utilizado en el comercio informal. Una serie de recortes que recuerdan las siluetas de herramientas de trabajo para la construcción.

 

El segundo diálogo se establece a partir de elementos geométricos, como la línea, la figura y el volumen de las piezas.

De Darío Escobar se exhibe “Quetzalcoatl IV” (2004), un juego de equilibrios entre las ondulaciones de las llantas de bicicletas al perder su forma circular y cumplir con la ley de la gravedad, y las plomadas de bronce como contrapesos.

La pieza de Luis Díaz, “El Gukumatz en persona” (1971), al igual que la pieza de Escobar, hace referencia al mismo movimiento de la deidad, sólo que en su nombre quiché y de una manera más estable, a partir de secciones de madera que tienen la flexibilidad para adaptar diferentes movimientos de su arrastre. Estos ángulos de movimiento regresan a la verticalidad en una herramienta para trabajo de construcción con “Chuzo”  (2012-2016)  de  Patrick Hamilton.

En el dibujo de Diana de Solares, “Sin título” (2015) las diferentes capas de color parecieran crear un movimiento relacionado con el aire, y con los rehiletes de los niños. De esta manera, los diferentes elementos de la naturaleza se conjuntan y traslapan en está pieza.

 

Finalmente, la tercera superposición de diálogos se da entre el punto de vista espiritual y lo físico del cuerpo. Al teñir de azul índigo y turquesa, colores relacionados con el agua, el hilo de algodón de Sandra Monterroso en la serie “Expoliada III” (2016), representa una especie de caída de lluvia en el tiempo, por sus diferentes tonalidades.

Por su parte, en la pieza de Isabel Ruiz, “Vuelo de Mariposas” (2016) los dos juegos de muletas contrapuestas nos recuerdan la fragilidad del cuerpo, el antes y después de una transición entre lo natural y lo que ha consumido el fuego.

En las fotografías de Diego Sagastume, regresamos al paisaje, tanto urbano de las paredes pintadas, como de los cielos abiertos que crean una serie de tonalidades que nos demuestran los cambios del tiempo, esos mismos que finalmente se encierran en la escultura de Christian Lord “(Mira)anda IV” (2015) quien, con un juego de palabras, nos invita a la contemplación y el paso al sugerir un andar del círculo.