Secciones & Fragmentos

Las líneas de tepeu choc se comportan, actúan, son el horizonte de un nuevo paisaje o su esqueleto, al tiempo que son tránsitos del punto A al punto B y le sirven para dejar evidenciado ese movimiento. Para Kandinsky, la línea a veces funcionaba de una manera similar, “un juego de rayas y líneas verticales y horizontales, que por el movimiento mismo, tienden a diversas direcciones”. Pero sería muy limitado hablar de la obra de Choc solamente desde el estudio de la línea y el color, aunque sean estos elementos importantes. Hay mucho más allá de la forma; y cada pieza nos habla también de un proceso que generalmente parte de una concepción digital a un trabajo análogo, así como de un cuestionamiento constante al medio mismo. tepeu choc, en esta exposición de obra reciente, no solo habla de líneas y colores, sino de las formas, comportamientos, recorridos, procesos, equilibrios y soportes de esas secciones y fragmentos que también dicen mucho de nosotros y nuestros espacios.

 

Para el artista todo comienza con la reflexión sobre el soporte mismo. Por eso cada uno de sus lienzos tiene un tamaño distinto, y en algunas ocasiones desaparece por completo y  plasma la obra directamente sobre la pared. “Registro No. 3” (2016) es uno de estos casos. La obra es un lienzo azul de ambos lados, con aberturas que nos recuerdan en primera instancia a trabajos de Lucio Fontana, pero se distancian de ser solamente un gesto de corte para convertirse en una estructura corpórea, una escultura pictórica que cae, se arruga, se dobla y se sostiene como una piel. La obra en su primera concepción es la plantilla de montaje utilizada para otro de sus trabajos “La importancia del volumen en la línea” (2015 -2016), una serie de varillas de madera y acero que, puestas sobre la pared, dejan revelado su soporte y su volumen, generando sombras y una concepción (otra) del paisaje. Luego, choc toma esta plantilla como molde y crea un lienzo nuevo con su misma forma, dejando que lo previo al proceso final se vuelva el resultado.

 

Bajo la misma concepción, “Segmentos de línea No. 4” (2016) deja que las líneas se manifiesten solas fuera de un lienzo, que se trasladen, que caigan y cuestionen si estamos frente una pintura, una escultura, una instalación o un mural que abstrae no solo las formas dentro de él, sino el espacio mismo. Para choc, las distintas longitudes representan los recorridos que hacemos de un punto a otro. El ir y venir constante que registramos como dibujo de nuestro andar y estar en ese campo. La pared se convierte en el terreno recorrido. Otras pinturas como “El Almuerzo” (2015) nos representan una escena cotidiana abstraída en líneas y colores. Un bloque rojo para la carne roja; y un bloque gris para la carne blanca. Al lado, la línea vertical representa la calle, en una narrativa que de nuevo habla de nuestro andar en el paisaje vuelto gráfica.

 

Como mencionábamos antes, el estudio de las líneas y los colores primarios para formar estructuras es importante para el artista. Más allá de entablar un diálogo con movimientos y pintores modernos como Piet Mondrian, los constructivista o la abstracción geométrica, a Choc le interesan los colores primarios por ser estos los más presentes en la naturaleza; allí radica que él considere el verde como un color principal dentro de su producción. Su paleta, además,

 

está conformada solamente por seis colores. Pero en sus obras más recientes, como “Principios de la Teoría No.1” (2016), hay nuevas tonalidades que comienza a explorar. Hay algo importante también en el recorrido que hace el color sobre el lienzo y la forma en el que ese cuadro blanco quiebra toda la composición en seis partes iguales. De aquí que la exactitud de la forma no sea un juego de niños para Choc, pero sí su campo de juego.

 

A veces, el artista también invita a los otros a interactuar. Como en el caso de la pieza “Rectángulo Amarillo Fragmentado” (2016), realizada especialmente para esta exposición. Filas y columnas negras presentan la dispersión de un rectángulo amarillo fragmentando en pequeños cuadros que, además, pueden reconfigurarse, a manera de rompecabezas. Aun así el patrón estará siempre disperso, siempre abstracto, siempre cambiante.

 

Sobre el proceso mismo de la pieza, tepeu parte de concepciones o primeros patrones digitales que luego interviene manualmente. “El aumento de la línea en el espacio (sobre negro) no.4” (2013), podría ser un ejemplo de ello. Cada color es un segmento de línea, a la vez que el cuerpo entero del lienzo es el acercamiento de una línea negra que se ensancha. Los colores entonces podrían bien parecernos pixeles dentro de la imagen, a su vez que un acercamiento real así solo sería posible en un plano digital.

 

Desde 2008, sus investigaciones con tipografía, como “P eccentric std” (2016), cuestionan también el diseño gráfico. Aquí la letra se vuelve un patrón, un ícono, una forma que se traslada y se mueve dentro del lienzo. La letra no forma palabras, forma dibujos; se constituyen como nuevas figuras geométricas. tepeu comenzó esta serie con retículas y módulos de la A a la Z, y en todas, la línea es una impresión digital que luego él pinta con acrílico, para trabajar esa misma concepción de la tecnología y la tradición; la evolución invertida o el regresar del proceso.

 

Una única escultura se presenta en esta exposición. Pero “Radiografía de escultura mármol y aluminio No. 1″ (2016); no se aleja de cuestionar también su soporte. La palabra “radiografía” nos deja pensar que estamos ante el interior de la cosa, ante el esqueleto de la estructura en el que las barras dejan de ser simples materiales para convertirse en líneas. Los bloques sólidos, además, están pintados; pero como el mármol es un material tan rugoso que absorbe el color, los bloques cobran cuerpo, textura y volumen, y rompen también con la sacralidad tradicional de la piedra que debe mantenerse pura. Estos son modelos del artista para esculturas públicas penetrables, pero a escala funcionan también como dibujos tridimensionales.

 

Palabras que podemos usar para la obra de tepeu: volumen, trazo, naturaleza, geometría, soporte y espacio; y aunque cada pieza habla de sí misma, en conjunto encontramos una misma investigación del color sólido, del soporte como cuerpo, de la relación con los materiales y, sobre todo, del proceso que llevan todas sus formas. Pues la decisión de lo abstracto es también una postura política que habla sobre nosotros; y como menciona el artista, “la línea es una representación de nuestro estar”.